El mal que causaste
ILa sonrisase ha perdidocuando tus engañosse olvidaron de cerrar la puerta,se fue veloz,corrió con locurapor pasajesescabrosos de tu recuerdo,se abalanzó tras de ti,yendo quizás a donde.IINo quedan másque lamentosen la casadonde el sol iluminó las mañanas,la soledadllego para quedarsedesde aquella vezque botaste el amor de nuestra vidas,no fue invitada,llegó con tu huídaDonde estés ahorano te deseo lo mejortampoco lo peorsolo que mires atrásy comprendas el malque causaste
Te vi
Ondulante y fugaz te vi entre nubes,mojaste mi rostro con tus lágrimas al viento,entonces improvisé un beso para calmar tu dolor.Te dije: “niña no estés triste,sueña nada más, lánzate al vacioque te tomaré entre mis brazosdescubre conmigo la inmensidady dej
Mendigo
Soy el maldito mendigoque pide un poco de amor,no me des caricias,dame tu corazón.(Quiero poder escapar de esta soledad)Soy el bastardo ciego,no sé por dónde voy,no me guíes con tus manos,guíame con tus ojos.
Cansancio
El día es abismo, se sube sobre mis hombros, el andar cada vez es más lento, comienza como mañana luminosa, pero se pinta de grises humedales, a veces pierdo el carruaje de latón obeso, porque la hora de la hora a pasado hace ya miles de segundos. Entonces es cuando llego, sí, a papeles revueltos, lápices perdidos, c
¿Por qué me llamo como me llamo?
Hace mucho tiempo me nació la curiosidad de saber de mi nombre, ¿por qué me llamo así?, ¿De dónde vienen mis apellidos?, ¿quiénes fueron los que me los heredaron?Pues bien, aquí les voy a desmenuzar lo que resultó de mi investigación.Juan Pablo Nahuelquín Gallardo