Este blog no pretende ser una referencia obligada ni convertirse en la guía gastronómica de la ciudad. Si estás buscando algo al estilo Miro Popic, éste no es el lugar correcto. Aquí no encontrarás críticas refinadas basadas en la experiencia de un paladar exquisito y educadísimo. Tampoco formará parte de este blog el complejo léxico de las artes culinarias, aunque de vez en cuando haré mi mejor esfuerzo por “guglear” un par de conceptos y palabritas que enriquezcan la lectura.
Lo que si pretende este blog es “echarles el cuento” sobre la experiencia, desde una perspectiva muy personal y muy a mi estilo. Este blog tutea y de vez en cuando dice groserías –procuraré no abusar-. Aquí podrás encontrar errores ortográficos, de estilo y de redacción, pero estás en la total libertad de señalarlos (agradezco educación).
Finalmente, todo lo que aquí se escriba –o por lo menos el 99.9%- no tiene soporte bibliográfico, es completamente subjetivo y su actualización depende de las políticas económicas implementadas, del dólar paralelo, la situación de Polar, la de mi empresa y de la estabilidad del Banco Mercantil.