La suma de todos los miedos
Foto 1. Comienzo de la lluvia.Gracias a la inexistente re inversión de nuestro dinero, en obras contra las inundaciones, por parte de nuestro Jefe de Gobierno, el Sr. Macri. Gracias a la pésima tarea por parte de Edesur, pese a las abultadas facturas que pagamos, estos señores no realiza
Las mujeres perfectas
El siguiente texto contiene pensamientos retrógrados y lenguaje subversivo.Ten preparada una comida deliciosa para cuando él regrese del trabajo. Especialmente, su plato favorito. Ofrécete a quitarle los zapatos. Habla en tono bajo, relajado y placentero.Prepárate: retoca tu maquillaje, coloca una cinta en tu cabellos. Hazte un poco más interesante para él. Su duro día de trabajo quizá necesita de un poco de ánimo, y uno de tus deberes es proporcionárselo.Durante los días más fríos deberías preparar y encender un fuego en la chimenea para que él se relaje frente a él. Después de todo, preocuparse por su comodidad te proporcionará una sat
La bloguera pródiga
Hola a todos.Por fin puedo regresar a mi blog, como lo extrañaba. A ustedes también claro está.En el antiguo Egipto, los días se dividían en buenos, amenazadores y nefastos, según los hechos que en ellos hubieran ocurrido durante la época en que los dioses moraban en la Tierra. En los días nefastos la gente no podía bañarse, montar en barca, viajar, comer pescado ni nada que viniera del agua. Tampoco se debía matar una cabra, un buey o un pato, tener trato carnal con mujeres, so pena de infección, escuchar canciones alegres o pronunciar el nombre del dios Seth, que tenía fama de pendenciero.Pues bien, si hubiese trasladado esto a mi, los días pasa
Vacaciones por ¿Trabajo? La Quinceañera
La fiesta de Quinceañera es una celebración arraigada en países de Centro y Sudamérica, que simboliza la transición de niña a mujer y sirve como manera de consagrar la madurez de la debutante. Estas fiestas son, por lo general, suntuosos eventos que se asemejan mucho a los festejos de un matrimonio e incluyen conjun
Los hijos crecen
Que distinta viví mi maternidad a los veintitantos, cuando nacieron Karen y Mika, que a los 3... -el pico no les importa- con Germán. Yo se, que para muchos padres lo que digo no es nada nuevo, pero espérense un tantito, dejen que les cuente.Esto no lo digo por por los cambios físicos, ni las complicaciones en el embarazo o el parto, ni por nada de lo que estén pensando.En ese entonces yo trabajaba fuera de casa y las chicas se quedaban al cuidado de la abuela o bisabuela, con quien vivíamos. Yo no tenía problemas con eso, confiaba en el cuidado que les daban, además, pasaban parte del día en el jardín de infantes, en donde se divertían en grande. Lo que quier