Las cosas de la juventud.
Hoy contaré un circulo amoroso que, en la distancia del tiempo, pienso ¡pero que tontos éramos!, y sin embargo, qué gracioso me parece hoy.Recordaréis que hace unos días os contaba que mi hermano padeció una pulmonía que casi se lo lleva a la tumba, bueno, pues pasados dos meses, le tocó hacer el Servicio Militar, su destino fue Segovia, y mi madre se lamentaba porque según ella no estaba restablecido, sin embargo aquel clima de la sierra le sentó muy bien.Él, hambre no pasaba, aunque la comida del cuartel era incomible, pero como ya he comentado que mi padre era ferroviario, pues nosotros íbamos todos los domingos a verle ya que viajábamos gratuitament
El conde Sisebuto.
Hoy me gustaría compartir con vosotros un poema muy curioso y muy gracioso que conozco desde pequeña, pero del que sólo recordaba los dos o tres primeros versos, hasta que hace unos días me llama mi hijo y me dice "¿A que no sabes lo que he encontrado? Esa poesía que tú le dabas tantas vueltas y no recordabas."Bueno, pues me dio mucha alegría, porque me río mucho leyéndolo, a ver si a vosotros os hace tanta gracia como a mí.A cuatro leguas de Pintoy a treinta de Marmolejo,existe un castillo viejoque edificó Chindasvinto.Perteneció a un gran señoralgo feudal y algo bruto;se llamaba Sisebuto,y su espos
Día Mundial de la Alimentación.
El pasado sábado prometí que la siguiente vez que volviera a escribir no seria tan melodramática, pero lo siento, no puedo cumplir mi promesa porque Laura, que es la autora del blog Con los pies en la Tierra y el corazón en el cielo, me escribió para recordarme que ayer viernes fue el Día Mundial de la Alimentación, y animada por ella me he decidido a hablar de este tema, cargado del más puro dramatismo.Muchos de vosotros sabéis que durante la guerra civil mi familia y yo, como tantísimos otros,
El destino.
Bueno, voy a daros un poquito la lata para que no me olvidéis del todo.Mi hermano tenía la novia en la otra punta de donde nosotros vivíamos, con lo cual tenía que coger un tranvía para ir a verla. Uno de los días, cuando volvía, estaba diluviando, con mucho frio, y a mi hermano le tocó ir en el estribo de dicho tranvía porque éste iba de bote en bote y agarró una pulmonía que casi le cuesta la vida.Antes yo no pensaba tanto en el destino de las personas, pero ahora, con los años, recordando muchas cosas, no dudo de que hagamos lo que hagamos no hay duda de que es lo que teníamos que hacer porque ahí esta nuestro destino y no hay nada que pueda
El entreacto.
Queridos amigos, creo que ha llegado el momento del entreacto y bajar temporalmente el telón de este pequeño espacio.No, no os preocupéis, gracias a Dios no me pasa nada, es más, me siento perfectamente y mi rodilla nueva funciona a las mil maravillas, pero creo que ya no tengo nada interesante que contar, los recuerdos más destacables para mí ya han quedado reflejados y, como os podéis imaginar, en la vida de una pen